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Blade 350 QX

Cuando tenemos que analizar el dron Blade 350 QX RTF lo primero que salta a la vista es su abultado precio. Estamos ante un dron bastante caro ya que ronda los 400€, probablemente uno de los más caros del mercado. Si a pesar de este susto inicial no hemos salido corriendo para salvar nuestra tarjeta de crédito, empezaremos a desgranar poco a poco lo que nos ofrece el 350 QX RTF. Y como anticipo a todo lo que se viene para que no dejes de leer, es un dron simple y llanamente sensacional que merece la pena que leas sobre lo que es capaz de hacer.

El Blade 350 QX RTF es uno de los drones más fáciles de manejar, sino es el más sencillo en cuanto al manejo, que existe en el mercado. Y contando que hoy en día, son muchos los fabricantes que han lanzado su propio modelo con su propio sistema de control en el que han invertido una cantidad de dinero y tiempo considerable, es una gran victoria en un mundo tan competitivo y con tantas alternativas como es el de los drones.

En este caso, estamos ante un dron que viene cargadito de sensores. Destaca especialmente el GPS integrado con el que cuenta, que es la joya de la corona de un sistema de vuelo en el que se incluyen giroscopios electrónicos de última generación, acelerómetros, barómetros y alguno más. Todo esto, se traduce en un dron tan sencillo de manejar como si estuviéramos ante un dron de juguete apto incluso para los más pequeños de la casa.

Ajústalo como prefieras

Blade 350 QX sin cámara

Y es que toda esta electrónica viene acompañada de un sistema de control que nos permite ajustarlo en tres posiciones diferentes, cada uno de ellos con sus propias características. El más básico de ellos es el que el fabricante ha llamado SMART. Este modo convierte nuestro en dron en un aparato extremadamente sencillo de hacer volar, incluidas todas aquellas personas que no hayan tocado un aparato de estas características en su vida. Lo más destacable, es que en el modo SMART, el dron es capaz de crear un área de 5 metros en torno al que está manejando el dron para evitar que lo estrelle contra sí mismo. Además, también simplifica los controles a la hora de hacer los giros y limita la altura y la distancia a la que puede irse el dron. A pesar de estas aparentes restricciones, el dron seguirá siendo capaz de hacer las piruetas más simples.

Los otros dos modos, son STABILITY y AGILITY. En estos dos modos de vuelo, los controles empiezan a ser mucho más realistas aunque se siguen manteniendo algunos sistemas de apoyo como el control de altura o el control de posición en el momento que sueltas los controles. Hay que ir cambiando entre ellos con mucho cuidado, ya que AGILITY, prácticamente deja el dron sin ningún tipo de apoyo. Esto convertirá nuestro dron en un aparato totalmente profesional, que al mismo tiempo que exige un buen nivel de control al piloto, será capaz de hacer algunas piruetas sencillamente espectaculares que pocos drones del mercado podrían ejecutar.

Solo gracias a este sistema de control de tres posiciones, el Blade 350 QX pasa a ser un referente en cuanto a manejo, pero no se queda solo aquí. Los tres modos de control, gracias al GPS que tiene integrado, añaden una función de retorno seguro a casa. Esta función, que no la traen muchos drones, se convierte en una medida de seguridad importantísima para aquellas ocasiones en las que lo hagamos volar fuera de nuestro alcance visual. Además, supone una gran facilidad para terminar con nuestra sesión de vuelo sin ningún tipo de percance.

Estabilidad excepcional

Blade 350 QX vista lateral

Por lo tanto, y para acabar ya con el sistema de vuelo, los diferentes sensores que trae montados junto con su sistema con tres modos de vuelo, lo convierte en un dron de una estabilidad excepcional aunque haya corrientes de aire de cierta importancia. Y esta estabilidad no la perderá en ningún momento gracias al trabajo de sus sensores. Unas prestaciones, que aunque suene repetitivo, alcanza muy pocos drones del mercado.

Una vez hemos acabado de hablar las maravillas del vuelo de este dron, toca analizar cuanto tiempo podremos disfrutar de la experiencia. En este caso, el Blade 350 QX cuenta con una batería de 2200 mAh aunque viene preparado para aceptar baterías que alcancen los 3000 mAh si queremos aumentar el tiempo de vuelo. Con la batería que trae el dron, podremos alcanzar una autonomía que oscila entre los 12 y 15 minutos, aunque si decidimos integrar una GoPro a nuestro dron, sufrimeros una pérdida de autonomía por el esfuerzo que supone cargar con la cámara y solo tendremos 8 minutos de vuelo con cada carga completa de la batería.

Y es que todas estas prestaciones, no podían disfrutarse totalmente si no conseguimos unas imágenes únicas. Es por eso, que trae el soporte integrado para que montemos la cámara fácilmente. El único inconveniente, es que en esta ocasión, el dron es capaz de desplazarse tan rápido que puede que la imagen en algunas ocasiones vibre a pesar del sistema que tiene el soporte para evitar este inconveniente. Otra solución, podría hacerse con un gimbal para estabilizar la cámara de forma profesional, aunque supondrá un coste extra a nuestro bolsillo.

Sofisticado

Blade 350 QX con su cámara

Por último, y ya como reflexión final de este extenso análisis, volver a incidir en lo que se comentó al principio del todo. Es un dron sensacional. Es cierto que el precio puede ser prohibitivo para algunos bolsillos, pero estamos hablando de uno de los drones más sofisticados del mercado, con diferentes configuraciones para adaptarse a todo tipo de piloto y capaz de integrar fácilmente una GoPro para conseguir imágenes espectaculares. Sin duda, si el precio no es inconveniente, es la recomendación número uno para cualquier aficionado a estos pequeños robots voladores.

Blade 350 QX