Un dron suele venir, en mayor o menor medida dependiendo de la calidad del dron, cargado de sensores que se esfuerzan continuamente en conseguir la mayor estabilidad de vuelo posible. Y esto, afecta no solo a la facilidad de manejo del dron, sino que también afecta, y mucho, a la cámara, que ya puede venir integrada en el fuselaje o añadida gracias a algún tipo de anclaje que puede ver mermada su calidad de imágenes por vibraciones innecesarias.
Para intentar acabar con este incómodo problema que puede acabar con nuestros vídeos hechos una porquería, los diseñadores llevan tiempo desarrollando unos aparatos conocidos como gimbal. Estos gimbals, suelen ser una plataforma con capacidad de movimiento, que trae incorporados sus propios sensores, entre los que es habitual encontrarse con múltiples giroscopios o acelerómetros. Toda esta plataforma, viene controlada por su propia electróncia independiente del dron, y se esfuerza única y exclusivamente en mantener la estabilidad de la plataforma en todo momento. ¿Y por qué es tan importante? Porque es en esa plataforma donde nosotros vamos a instalar nuestra cámara deportiva.
Y es que las cámaras deportivas, aunque muchas de ellas, especialmente las de mayor calidad, ya suelen traer un software que intenta corregir las vibraciones, son las mayores beneficiadas de la actividad de un gimbal. En algunos casos el precio puede hacernos desechar la idea, pero si somos unos grandes amantes del vídeo y la fotografía es una compra que tendremos que acabar realizando tarde o temprano.
Y claro, dentro del mercado nos encontramos con un surtido de gimbals de todos los tipos, todas las formas y todos los precios que nos podamos imaginar. Por ello, hemos realizado una pequeña selección de gimbals, intentando cubrir el mayor espectro posible de prestaciones, desde los más básicos, hasta algunos dignos de los profesionales más exigentes.
Walkera G-2D 3 Axis
Uno de los más económicos y simples del mercado, perfecto para incorporar a cualquier dron de la marca Walkera y que acopla perfectamente una cámara GoPro en su plataforma. Sin ser excesivamente grande, su peso de solo 120 gramos sin cámara lo convierte en una opción a tener en cuenta para drones de tamaños más bien pequeño. Por solo 81€, puede convertirse en una buena opción para probar los gimbals y decidir si nos compensa hacer un desembolso más grande por uno de mayor calidad.
MK Hisight Actioncam
Otro soporte bastante básico que es capaz de dar cobijo a muchas de las cámaras deportivas del mercado. Construido en aluminio, cuenta con dos servos encargados de mantener la estabilidad de la cámara en todo momento. De solo 80 gramos de peso y un precio ajustado en torno a los 80€ se convierte en otra buena opción para los que se inician en este mundillo y tienen una cámara deportiva GoPro o similares.
DJI Zenmuse H3-3D
Uno de los mejores gimbals del mercado. Desde su puesta a la venta solo ha cosechado buenas críticas, ya que además de ser un producto de una marca de renombre como DJI, tiene unas prestaciones extraordinarias. Es incluso más pequeño que el gimbal que acabamos de comentar de Walkera, aunque su peso se eleva hasta los 168 gramos. Cargado de tecnología punta, su precio que ronda los 300€ lo convierte en una opción cara, pero que servirá para sacar el jugo a las cámaras GoPro para las que se ha diseñado. Una compra que no dejará indiferente a nadie por su enorme calidad.
Gimbal con Inspire 1
En este caso, estamos hablando de un gimbal que además de la plataforma, viene con una cámara incorporada. Y no es una cámara cualquiera, ya que es una Inspire 1 capaz de grabar en 4K a 30 fotogramas por segundo. Su capacidad para evitar la distorsión en la imagen resulta asombrosa, aunque tendremos que desembolsar unos 400€ por el conjunto. Aunque este es un modelo para utilizar con modelos de DJI, en el mercado hay más conjuntos de gimbal y cámara como este.
HiSIGHT SLR1
Este soporte universal para cámaras SLR es capaz de dar soporte a cámaras más grandes, de hasta 120mm de alto y 140mm de alto. Construido gracias a una mezcla de componentes de aluminio y fibra de carbono se trata de un gimbal muy resistente, aunque su peso, que según el fabricante son 245 gramos, lo empieza a hacer específico para drones de mayor tamaño y potencia. Capaz de estabilizar la cámara gracias a dos servos y un sistema de amortiguación para absorber la vibración, sus 425€ significan la entrada en un nivel más caro. También existe el HiSIGHT SLR2, la segunda generación de este modelo que llega hasta los 500€ de precio.
Gimbal Z15-5D III
Uno de los gimbal más exclusivos ya que es único para la Canon EOS-5D, una de las réflex digitales de mayor calidad del mercado. Con un precio que supera los 3000€, sin cámara incluida, es una pequeña obra de arte capaz de hacer fotos con un precisión de hasta 0,2º en la posición de la cámara y una estabilidad como si estuviéramos en un trípode bien asentado en tierra. Solo para aquellos fanáticos de la fotograífa para los que el dinero no sea ningún tipo de problema.