Los drones son unos productos por norma general caros. Además, en caso de ser un dron de cierta envergadura, puede sufrir algún accidente en el que provoque algún tipo de lesión a personas o desperfectos en mobiliario. Ambos escenarios, suponen una pérdida de dinero que puede llegar a ser muy elevada.

Por lo tanto, para poder cubrirnos las espaldas ante estos sucesos, lo mejor que podemos hacer es buscar y un contratar un buen seguro.

A pesar de que no los anuncian en televisión, las compañías de mayor prestigio en el mundo de los seguros como Allianz y otras muchas, cuentan dentro de sus paquetes de productos con seguros para drones y otros vehículos aéreos controlados remotamente.

Estos seguros son necesarios solo para aquellas personas que tengan que sacar algún tipo de rendimiento económico de las imágenes y vídeos que tomen gracias al dron, mientras que las personas que únicamente los hace volar por ocio, no están obligados a contratar un seguro.

Lo primero y más importante, es que estas aseguradoras nos aseguran que nuestro contrato de seguro cumple todos los requisitos legales. Y es que el Real Decreto-ley 8/2014 dejó fijado que todo este tipo de aparatos deben de contar con algún tipo de seguro financiero que cubra con la responsabilidad civil ante los terceros a los que hayamos podido causarle algún tipo de perjuicio por algún tipo de accidente de vuelo o incluso porque hayan sufrido algún percance con alguno de los accesorios como puede ser que se suelte una cámara en pleno vuelo.

Una vez tentemos la tranquilidad de que nuestro seguro cumple todos los requisitos en el ámbito legal, las compañías ya nos ofrecen diversos tipos de pólizas, siendo común, una primera distinción general entre drones que pesen menos de 20 kilogramos, y drones que pesen más de 20 kilogramos.

Una vez sepamos en que grupo nos encontramos, es cuando la póliza nos ofrecerá más o menos cobertura, ya que las más básicas pueden encargarse únicamente de la responsabilidad civil hacia terceros como explicamos anteriormente, mientras que las más complejas pueden incluir desperfectos en nuestro dron.

Aunque a pesar de cubrir daños propios, algunos elementos como los motores o las hélices no suelen entrar dentro de esta cobertura debido a la alta tasa de roturas por impactos que sufren.

En cuanto al coste económico, como suele ser habitual en el mundo de los seguros, lo mejor que se puede hacer es consultar con las aseguradoras y pedir presupuesto, ya que además, en caso de tener más seguros contratados en la misma empresa, podremos beneficiarnos de ciertos descuentos.

A pesar de todo, en caso de que el dron fuese el primer objeto que aseguramos en dicha aseguradora, podemos estar tranquilos ya que los seguros de drones suelen tener unos precios bastante comedidos para evitar que los clientes salgan corriendo al ver un presupuesto desorbitado.