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Sony HMZ

Nos encontramos en un momento, en el que productos como Oculus Rift o Googles Glass han tenido un gran boom publicitario. Pero también hay otros productos, que sin estar en primera línea mediática, resultan ser grandes porque también cumplen con la idea de convertirse en una especie de gafas que se convierten en nuestra pantalla personal. Y uno de estos productos, es el Sony HMZ-T3W, un sensor capaz de emular la sensación de tener una televisión de 750 pulgadas a 20 metros de distancia. Casi nada.

Este visor, del que Sony ya ha sacado tres generaciones con las correspondientes mejoras y subsanación de errores correspondiente, sigue centrándose en la idea de poder ofrecer una combinación de pantalla personal y equipo de audio a sus usuarios. Y claro está, la alta definición es un elemento clave en esta pantalla para conseguir que el usuario se sienta totalmente dentro de lo que esté viendo y se consiga abstraer de todo aquello que le rodea.

Disfruta de lo que quieras

Aspecto lateral de la Sony HMZ

Gracias a este visor, podremos consumir todos los elementos multimedia que deseemos, tanto películas, como videojuegos, lo que amplía enormemente el mercado al que aspira este gadget de Sony. Además, su batería es lo suficientemente grande, como para asegurarnos muchas horas de placer audiovisual sin tener que preocuparnos que una batería a punto de acabarse nos deje a medias en la película que estamos viendo o la partida que estamos jugando con nuestros amigos.

Otro elemento a tener en cuenta cuando queremos comprar un gadget de estas características, es que sea cómodo. El visor, va a pasar horas colocado en nuestra cabeza y está claro que lo menos queremos es que resulte incómodo. Para ello, la gente de Sony, ha conseguido refinar el producto hasta que un peso de solo 320 gramos, que viene junto con un sistema sujeción en el que destacan dos correas de ajuste que están pensadas para que nuestra nariz tampoco tenga que cargar con un gran peso que resulte incómodo.

Un espectáculo multimedia

Lentes de la Sony HMZ

De este modo, una vez que consigamos realizar el primer ajuste del visor a nuestra cabeza y nos resulte cómodo el llevarlo puesto, conseguiremos un efecto estanco, ya que el visor está diseñado limitar nuestra visión periférica y limitar la luz que nos llega desde el exterior para que así, las dos pantallas que están dentro comiencen a ofrecernos su espectáculo multimedia.

Junto con el visor, también nos llegará una pequeña unidad externa que es la encargada de procesar las diferentes fuentes de vídeo que queremos tener en nuestro HMZ-T3W. De este modo, solo tendremos que dejarla conectada cerca del televisor o el reproductor que queramos conectarle, y la pequeña unidad se encarga de enviar la señal por una red inalámbrica, que resulta ser una de las grandes novedades de esta nueva generación del visor de Sony. Gracias a esta actualización, podremos disfrutar de nuestros contenidos sin tener que estar conectados al aparato, y gracias a la batería, podremos mantenernos así durante unas maravillosas 7 horas.

El otro gran punto a tener en cuenta de un aparato de estas características, es la calidad del audio. Para conseguir la mejor calidad posible, Sony se ha decidido por un sistema de dos pequeños cascos que han de conectarse a una toma específicamente preparada en el visor, y aunque esto pueda parecer engorroso al tener que hacerlo de forma manual, la calidad de sonido 7.1 que tiene nos hará olvidarnos rápidamente de este pequeño inconveniente.

¿Vale la pena?

soporte de la Sony HMZ

Ahora la pregunta es, ¿realmente merece la pena realizar un desembolso cercano a los 1300€ por una pantalla personal de estas características? Pues bien, depende del uso que tengamos pensado darle.

El Sony HMZ-T3W, es una gran opción para poder ver películas ya que la combinación entre las pantallas OLED de alta definición, el sistema de audio, y la posibilidad de realizar las reproducciones de forma inalámbrica, abre un nuevo mundo audiovisual al comprador de uno de estos visores. Pero no todo son alabanzas para el HMZ-T3W, ya que aún tiene que mejorar en lo que supone para nuestros ojos. Aparte de no contar con una forma de ajustar las reproducciones en función de las dioptrías que pueda tener el usuario, si este tipo de productos pueden acabar cansando la vista a los usuarios, cuando nos ponemos a jugar a través de este visor, se multiplica ese factor de cansancio ocular pudiendo llegar a convertir la experiencia de juego en algo simple y llanamente, insufrible.

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